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Escrito por Gety Pavez VIdal  
Miércoles, 26 de Mayo de 2010 19:04

altEn diferentes canales de televisión o medios de comunicación han tratado de difundir la vida y obra del “guerrillero de la libertad”, pero nunca dejaron claro la gran vinculación con Bernardo O’Higgins o José Miguel Carrera, los lazos con estos grandes personajes representativos para nuestra patria fueron muy disímiles en pensamientos y funciones contra la realeza española, pero todos tenían claro que a pesar de las diferencias del tipo de estrategia que usaban, todos fueron fundamentales para nuestra independencia.

Manuel Xavier Rodríguez y Erdoiza es una figura legendaria en la historia chilena. Hombre acaudalado, abogado de profesión, diputado, secretario de guerra, capitán de Ejército y Director Supremo. Pero ninguno de todos sus cargos oficiales le dio tanta fama como su trabajo en la clandestinidad, durante el periodo de la Reconquista. En múltiples ocasiones cruzó la cordillera de los Andes trayendo y llevando mensajes secretos de José de San Martín y preparando el terreno en Santiago para la ofensiva del Ejército Libertador.

Llegó a ser el hombre más buscado del reino. Su biografía está llena de escenas de aventuras en las que aparece burlando a sus perseguidores una y otra vez, disfrazado de fraile o de huaso, o desnudo en la noche escabulléndose por entre decenas de soldados Talavera y cruzando a nado el río Mataquito. 
 
No obstante lo anterior, su trabajo para la causa patriótica comenzó mucho antes de la Reconquista, luchando en las campañas del sur en 1813, exhortando al ejército y aplicando toda su locuacidad y persuasión en la prédica de los ideales independentistas entre las clases populares. 
 
Su relación con otros caudillos de la Independencia osciló entre la alianza más estrecha y el más profundo de los odios. Trabajó codo a codo con José Miguel Carrera, de quien había sido compañero durante la enseñanza primaria en el colegio Carolino, lo cual no impidió que Carrera lo enviara a la cárcel varias veces. Con Bernardo O'Higgins, su vínculo fue aún más complejo; Manuel Rodríguez era para él un personaje muy incomodo y detestado, pero a la vez, necesario para la causa patriótica. 

El 10 de agosto de 1814 fue nombrado secretario de gobierno y Ministro de Hacienda.

Después del Desastre de Rancagua emigró a Mendoza y colaboró al Ejército Libertador de los Andes, recogiendo y proporcionando informaciones a San Martín y O'Higgins que favorecieron la causa de la Independencia.

O'Higgins, poco después de la Batalla de Chacabuco, lo nombró Comandante General de Armas de San Fernando, pero Rodríguez se negó a entregar el cargo cuando el Director Supremo, el 7 de marzo de 1817, nombró en su reemplazo a Antonio Velasco Comandante General de Armas de San Fernando, según consta en el tomo VII de la obra "Archivo de don Bernardo O'Higgins".

Desde entonces surgen los desacuerdos entre O'Higgins y Rodríguez, determinando a O'Higgins a proponer a Rodríguez su alejamiento del país. Tras la negativa de Rodríguez fue puesto en prisión de donde luego se fugó, recibiendo la protección de San Martín, quien le confirió el grado de Teniente Coronel y la destinación como Auxiliar del Estado Mayor.

Posteriormente, el 15 de diciembre de 1817, San Martín lo nombró Auditor de Guerra. El 21 de marzo de 1818 fue nombrado Edecán del gobierno. Combatió en la Batalla de Maipú al frente del Escuadrón Húsares de la Muerte por él formado.

Las desinteligencias con O'Higgins continuaron después del 5 de abril de 1 818, por lo que fue nuevamente apresado. 

El 25 de mayo de 1818 fue sacado del cuartel de San Pablo, donde se le mantenía privado de libertad, para ser enviado a Valparaíso custodiado por una compañía del Batallón Cazadores de Los Andes, a cargo del Teniente Coronel Rudecindo Alvarado.

Al atardecer del día 26 de mayo de 1818, la compañía del batallón de Cazadores de Los Andes acampó a orillas del estero Lampa. Rodríguez fue sacado del campamento y en la Cancha del Gato, cerca de Til Til, fue herido de muerte por un disparo hecho por Antonio Navarro.

El cadáver de Rodríguez fue sepultado por dos campesinos bajo el altar de la capilla de Til Til. Con fecha 25 de mayo de 1895 los restos de Manuel Rodríguez fueron trasladados al Cementerio General de Santiago, donde actualmente reposan. Hoy día se hacen gestiones para trasladar de nuevo los restos de Manuel Rodríguez a la vieja capilla de Til Til.
 

Fuente: www.Auroradechile.cl – www.memoriachilena.cl

Escrito por: Dagoberto Díaz Rotten.